Magdalena
14 €
Una taza dulce y equilibrada, con notas de manzana caramelizada y un delicado matiz floral de violetas. La malta aporta un carácter cálido que complementa el conjunto y redondea el perfil.
Magdalena
Manzana caramelizada, violetas y malta
HISTORIA
En las montañas de Cubulco, en Baja Verapaz, Guatemala, Magdalena Camaja ha construido su camino en el mundo del café desde cero. Hace ocho años, el cultivo no formaba parte de sus planes. Como muchas familias de la zona, dependía de los ingresos de los trabajos temporales en la costa sur del país, hasta que decidió apostar por una nueva oportunidad y plantar sus primeros cafetos.
Sin experiencia previa, Magdalena fue aprendiendo con el tiempo, combinando formación, trabajo en la finca y el apoyo de su familia. Año tras año ha ido mejorando el cuidado de los cultivos y las prácticas de producción, con el objetivo de conseguir una calidad cada vez mayor.
Su café forma parte de Café Delas, un programa de Covoya que apoya a mujeres productoras y reinvierte parte de los beneficios en iniciativas que promueven la igualdad y fortalecen su papel en el sector cafetero. Una historia de aprendizaje y perseverancia que también refleja el potencial de una región guatemalteca donde la producción de café sigue creciendo.
PROCESO
Tras la recolección, las cerezas se despulpan mecánicamente y el café pasa a tanques de hormigón, donde fermenta durante unas 12 horas para facilitar la eliminación del mucílago. Después se lava y se seca en patios de cemento durante cuatro o cinco días, según las condiciones meteorológicas. El control de la humedad durante el secado es fundamental para preservar la calidad del lote.




